A través de los múltiples sistemas electrónicos de vigilancia y detección se puede lograr que un lugar sea más seguro y confortable.
En edificios de empresas, edificios residenciales, complejos de viviendas adosadas o pareadas, así como en viviendas unifamiliares aisladas o simplemente viviendas pertenecientes a un edificio, podemos establecer diferentes niveles de seguridad sobre la base de en qué lugares físicos se establezcan las áreas de control.
- 1er nivel
Vigilancia en los alrededores y zonas exteriores de los edificios. En estos entornos lo que se pretende es poder detectar la presencia de alguna persona y, generalmente, poder observarla y seguir los movimientos que pueda realizar en las inmediaciones. - 2º nivel
Podría enmarcarse en las zonas comunes, ya dentro de las zonas privadas del edificio. En éste se incluyen los accesos inferiores y superiores, áreas de aparcamiento, zonas ajardinadas, piscinas, sótanos, cubiertas y azoteas, escaleras, galerías, rellanos, etc. Para este caso los sistemas de control han de procurar, por una parte, garantizar la seguridad absoluta en los accesos a través de dispositivos destinados para tal fin; y por otra, cubrir mediante detectores de movimiento y cámaras de vigilancia las zonas comunes del edificio. - 3er nivel
Se establece en el interior de los hogares o habitaciones y dependencias de los propios edificios. Aquí existen infinidad de sistemas de seguridad, vigilancia y control y detección para instalarse en interiores. Es evidente que en el interior de una propiedad privada el propietario puede instalar cuantos sistemas estime oportunos, siempre orientando la seguridad en el sentido que más correcto le parezca.
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